josé luis's profileTe arrancaré el corazón,...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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4/13/2009 La Mentira de la vidaTan sólo una máscara cubre mi rostro, se aferra cada vez más fuerte a mis huesos, haciendo que forme parte de mi, es el principio de todo y mientras más pasa el tiempo más imposible resulta arrancarla de mi ser.
Tan solo dos máscaras cubren mi rostro, soy yo contigo, otra con ellos y siempre sigo siendo el mismo, soy ese ente ridículo que se oculta tras la hipocresía y la ignorancia. Y Mientras más pasa el tiempo más imposible resulta arrancarlas de mi ser.
Tan solo tres máscaras cubren mi rostro, soy el muro que interpongo entre tu y yo por miedo a ser herido, ese temor que me hace ser insoportable, incomprendido y no mirar a los ojos por temor a ser fulminado. Y Mientras más pasa el tiempo más imposible resulta arrancarlas de mi ser.
Tan solo cuatro máscaras cubren mi rostro, cuando todo parecía estable, cuando creías saberlo todo aparece ese otro ser que se une a ti con sus respectivas máscaras,mostrándotelas todas, una a una, enseñándote quién es realmente y a la vez conoces algo de ti que no sabias. Mientras más pasa el tiempo más imposible resulta arrancarlas de mi ser.
Tan solo cinco máscaras cubren mi rosto, el tiempo pasa y te conoces cada vez más profundamente y aparece una sexta, una séptima una octava, una novena, una decena...hasta que pierdes la cuenta y ya tan solo eres máscaras. Mientras más pasa el tiempo más imposible resulta arrancarlas de mi ser.
Tan solo infinitas máscaras cubren mi rostro, y seguirán estando ahí siempre, acompañándome, defendiéndome, hasta que al final de todo desaparece el mundo a mi alrededor, las máscaras mueren poco a poco hasta que, de nuevo, solo quedo yo. Y mientras más pasa el tiempo más sencillo resulta arrancarlas de mi ser.
1/6/2009 NeblinaNeblina, no se distingue nada alrededor, cumbres de montañas lejanas, rocas frías sobre tierra húmeda y en el prado un alma en pena sentada, esperando a que la vida tenga sentido y silencio, tan solo el rumor del viento, el susurro del tiempo, y el murmullo de la soledad. Entre nubes grises, pensamientos sensibles llenos de desesperación, miedo y un delirio agonizante que estremece toda la naturaleza. Ella llora, revolcándose en la frialdad del clima, necesita sentir un abrazo solidario, compasivo de alguien que sepa explicarle la realidad con absoluta convicción, pero ese alguien no existe, ella está sola ante la inmensidad del mundo y no quiere saberlo. La locura la atrapa, y ríe con lágrimas tristes en los ojos. El paisaje es lindo, el ambiente tranquilo excepto por ella que todo lo remueve. A pesar de la calma, no comprende nada y no le gusta vivir así, la incertidumbre la inunda y siente que va a morir, el corazón le duele, le da una y otra punzada, y eso la enloquece aun más. Entre la niebla los árboles van muriendo con cada uno de sus gritos, pero ella esta ciega de dolor y no ve lo que su sufrimiento causa. De repente calla, necesita centrarse en poner orden a su demencia, la cordura regresa, pero no ayuda, ella es cada vez más consciente de la realidad, la palpa, la siente, la abraza y ésta la hunde en un abismo sin fondo, un torbellino profundo que no deja de bajar y bajar, se precipita al interior y aunque desea con su alma la aparición de una mano firme que la salve de la crueldad, en su interior sabe que es una utopía; enfrentándose a solas están ella y su vida en un duelo en el que ya se sabe quién va a ganar, pero la muerte disfruta de la agonía ajena, su vida lucha por seguir siendo y ella continúa delirando en un porqué absurdo que parece no tener respuesta. Y se ahoga en un llanto incomprensible, en una agonía vana, en un delirio bello, y una demencia ingeniosa. Respira con dificultad, cada vez más alto y con cada suspiro un árbol muere, la tierra desaparece a sus pies, las montañas se pierden en la oscuridad y ella parece flotar entre nubes grises en un vacío solemne, hasta que entre la neblina su cuerpo desaparece y todo vuelve lo llamado normalidad.
12/19/2008 MaldiciónIntroducción Inocente Calma Murió. Todos se lamentaron, excepto la niña, que observando a su abuela decidió irse a dormir ella también; no quería quedarse sin regalos de navidad. (Micro-cuento navideño) ¿MALDICIÓN? DA estas alturas mi mente había aceptado la muerte con naturalidad, eso me hacía parecer frío, algunas personas incluso me culpaban de todo lo sucedido y ya nadie me daba el pésame. De hecho la mayoría de las personas me evitaban. Los médicos decían que era o una maldición o una enfermedad congénita que aun no habían sido capaces de encontrar y yo llegados a este punto sabía que era el siguiente y necesitaba saber el por qué cuanto antes para evitarlo. De alguna manera, me hacía una ligera idea de dónde podía estar el problema, ya que todos los que habían muerto habían sido antes los herederos de la anterior “víctima”, razón de más para que todos sospechasen de mí. Dada la situación, el siguiente y único heredero debía ser yo, por ello quería llegar a casa de mi hermana y leer el testamento antes de que algún ladrón moviera o se llevara algo de la casa. Al fin llegué a eso de las diez de la noche. Estaba muy nervioso y tuve que leer el testamento unas tres veces, pero nada tenía sentido, nada. Sólo había un objeto en la lista, una extraña caja decorativa con una hermosa luna. La abrí, esperando encontrar un gran tesoro en su interior, pero en su lugar sólo había un montón de bombones y una flor de cristal. La cerré rápidamente, la única explicación era que los bombones estuvieran envenenados, pero eso lo habría detectado el médico, aun así no descarté esa opción. Sin nada en claro regresé a casa, decidí probar los bombones para acabar con la incertidumbre y no sucedió nada. A las dos de la mañana me fui a dormir; era demasiado tarde para pensar con exactitud. DeLunes por la mañana y aun no sé nada, mi muerte se acerca lentamente y siento que hora tras hora voy muriendo. Escribo más bien un cuaderno de despedida y no la lista de pruebas que esperaba. Los bombones están descartados, ninguno ha terminado conmigo, al menos de momento. Martes por la tarde: ya sólo quedan cinco días para mi muerte y sigo sin tener nada, me estoy rindiendo, he estudiado la nota buscando un mensaje oculto, de arriba abajo, de abajo a arriba, mirando a trasluz y no hay nada. Me estoy desesperando, he perdido la cordura, mi hija me mira cada vez más asustada, ya no duermo, empiezo a tener ojeras y la caja se ríe de mí. Jueves por la noche: Ayer no escribí porque me desmayé; dice el médico que debo comer y dormir o moriré pronto, he estado pensando y tal vez esa fuera la razón de todas las muertes, así que he decidido comer un poco. Tengo miedo por mi hija, ella sería la siguiente en morir, así que debo seguir investigando, ella también está asustada, creo que no me reconoce con estas ojeras y esta barba. Tiene miedo y es normal. Ya sólo quedan tres días para que yo muera, hoy he estudiado la flor de cristal que venía en el interior de la caja, es hermosa, pero no tiene nada de especial, ninguna nota escrita, nada. Hoy escribí mi testamento y me he dado cuenta de que sólo tengo esta caja, ya que ni la casa ni los muebles son míos y lo demás no tiene ningún valor. ¿Quién cuidará de mi pequeña cuando yo no esté? Tengo miedo. Viernes por la noche: Nada, es demasiado tarde para todo, moriré y sí me importa, quiero que mi niña esté bien, verla crecer y saber que estará a salvo. No sé qué hacer, de repente la vida no tiene sentido, ¿Qué habrá después de la muerte? Yo no soy creyente, pero pienso que debería empezar a rezarle a alguien, hoy estoy delirando, he tirado la caja al suelo, pero no se ha roto, mi hija huyó y se escondió en su habitación ¿Qué recuerdo se llevará de mí? Me estoy volviendo loco. Tengo miedo. Sábado por la tarde: es mi último día de vida, soy consciente de ello y ya no me importa. He llamado a mi viejo amigo para decirle que le cedo la custodia de mi pequeña, ha aceptado y se ha despedido de mí, al menos creo importarle a alguien y seguro que él cuidará bien de mi niña. Ya nada me preocupa. Cuando acabe esté día moriré y ya no habrá un mañana, quiero dejar de sufrir, me gusta pensar en la calma, la tranquilidad, la nada que me inundará dentro de algunas horas. He roto el testamento, no quiero que mi hija se quede con la caja, mañana mi amigo se la llevará y estará libre de todo el mal que ha gobernado a mi familia estos años. La flor de cristal aun está tirada en el suelo, no hay razón para recogerla de allí. Ya no tengo miedo. Domingo por la mañana: me siento bien, he dormido como nunca y sigo vivo. Creo que voy a dejar de investigar sobre la caja, es una tontería. No voy a morir. Domingo por la tarde: Hoy, al ir a la cocina para desayunar, he descubierto el cuerpecito pequeño de mi niña en la cocina, estaba abrazando aquella misteriosa flor de cristal, ha muerto. He decidido marcharme lejos, ya no tengo familia, me he quedado solo. No sé si coger esa rosa y morir yo también o intentar olvidarlo todo. De todas formas es demasiado tarde para decidir, la policía me ha arrestado, dicen que no saben cómo, pero que sólo yo puedo ser el asesino. Ahora sí que se supone que sólo me quedan dos semanas de vida, mañana le escribiré a Juan para que recoja la flor y me la traiga, necesito morir cuanto antes, esto es insoportable.
Inocente calmaMurió.
Todos se lamentaron,
excepto la niña,
que observando a su abuela
decidió irse a dormir ella también;
no quería quedarse sin regalos de navidad.
11/18/2008 Augurio
Se acerca el camión de la basura y porta malos presagios, tiempos malos se esconden tras las esquinas. El viento se llevo lo importante y dejó sonrisas de olvido en un camino impoluto...
11/9/2008 FantasmasAhora que todo ha pasado, mírame, ya es hora de hablar, el silencio es el asesino de mis oídos y ya todo es oscuridad, mírame, es el momento de abrir tu alma y volar, necesito descansar, dejar de vigilar tus noches, espantar tus pesadillas, leer tus pensamientos, calmar tu angustia y llorar. Mírame, necesito verme reflejado en tus pupilas para saber que esto es real, que ya sabemos lo puta que es la vida y sólo nos queda descubrir lo bueno que nos puede dar. Mírame, que necesito sentir tus ojos sobre mí para saber que aun escuchas, que no soy mudo, que esta sombra se puede marchar. Llevo muchos pasos dados y sólo veo noches sin estrellas. Ya es hora de despertar. Mírame, que la oscuridad es fría y necesito el calor de tu mirada, la comprensión de tus labios y la aceptación de tu tacto. Ven conmigo, huyamos de este pozo negro, este abismo sin fondo, este eterno caer y caer que no nos lleva a ningún lado. ¡Ven conmigo! Que estoy enloqueciendo por no abandonarte y la soledad ya me está hablando de tú. Ven… agárrate a mi brazo, yo te sacaré de éste sufrimiento como sea, que sin ti no soy el mismo y todo es extraño a mi alrededor, mírame, que no sé cómo hacer esto solo, que seguir adelante sin ti no es posible, que soy un vidente sin bastón ni perro y ya sólo me queda perecer bajo tus fantasmas. Sabes que sólo quiero verte sonreír, olvidar los males que nos nublan y volver a pensar que la vida está vacía de injusticas, que la muerte y el dolor sólo están en nuestra mente y que nada ni nadie puede acabar con nosotros. Ven…
DEDICATORIA: Para ti amigo, aunque una parte de mi tiene miedo de que leas este texto. Para ti, Antonio, porque este texto siento que es tuyo. 8/26/2008 TABLETOMHola, hoy quería contar algo que me sucedió el otro día estando en el concierto de tabletom en málaga. Y es que estaba intentando buscar un hueco desde donde ver perfectamente el escenario sin necesidad de que ninguna cabeza altísima se pusiera en el camino de mi mirada, cuando cada vez que creía haber encontrado el sitio perfecto, un gigantón decidía moverse de sitio y taparme el escenario, asíq ue vuelta a caminar y buscar otra posición, así hasta que ya no había más huecos. y cuando el gigantón de turno decidió colocarse justo delante de mí, me enfadé, para que negarlo, pero más me mosqueó que el tío casi se cayera encima mía, porque claro, desde ahí arriba y de espaladas, mi persona debía ser algo parecido a un mosquito. Así que yo, siempre dispuesta a ayudar a todos a ver la realidad del mundo, le pegué ligeramente al muchacho (una patada sin intención de hacer daño) y el hombretón se volvió enfadado, al principio no me vio, claro, cuesta adaptarse a mirar por debajo de tus hombros desde ahí arriba. Así que al verme preguntó enfadado qué demonios hacía yo y le contesté que tan sólo intentaba que un hombre tan grande como él se percatasa de la presencia de alguien tan insignificante como yo para que así constara mi existencia en las alturas y me permitiera vivir en mi pequeño espacio todo lo bien que se podía estándo detrás de una espalda grande que me impedía visualizar el escenario.El hombre se volvió enfadado y sin moverse de su sitio, asíq ue le di en la espalda con el dedo para llamarlo y cuando se volvió le dije a lo Paolo Cohelo o a lo Galadriel en el Señor de los anillos" Hasta los más insignificantes repercutimos en el curso del futuro" No sé si es qeu con el barullo de gente, el alcohol, las drogas y la música no me escuchó a pesar de mis gritos o sí pasó de mí, el caso es que t ras decir aquello me cambié de lugar y desde ese otro sitio tenía buena visión de lo que sucedía en el escenario, pero aparte de tocarme otro gigante que al percatarse él solito de mi presencia me pidió perdón y se alejó un poco. a mi alrededor la gente empezó a beber y a lo largo del concierto la gente empezó a estar muy bebida, tanto que a las cinco de la mañana, antes de terminar el espectáculo, estaba rodeada de borrachos tamboleantes que no dejaban de caerseme casi encima, llenándome de sudor ajeno y asqueroso (pero sólo era en mi zona, l demás estaba despejado) asíq ue no me quedó más alternativa que volver a cambiarme de sitio, porque el de mi derecha era gordo grande y sudoroso:P, vamos cosas que mi insignificante y pequeño cuerpo no habría podido soportar.
En resumen, Tabletom estuvo genial, tocaron de puta madre y esstuvieron hasta que ya no pudimos más (ni ellos tampoco). Mi única queja es que haya tantos gigantes en los conciertos y que los borrachos se caigan encima de la gente:P vamos, ninguna queja:P Hasta eso estuvo entretenido.
(Si mis hermanos no me hubieran robado 5 cm de altura yo no tendría que luchar contra gigantes:-(, pero nada, ellos un metro ochenta y yo un metro sesenta y poco, que poco justa es la vida, yo que soñaba con alcanzar la luna... y si no la alcanzan ellos imagínense yo... 8/22/2008 ¿Futuro, pasado o presente?¿Futuro, pasado o presente?
Al fin llegó el día menos deseado por la humanidad, nadie parecía ser consciente de ello, o al menos nadie quería hablar de ello en voz alta. El sol no sólo deslumbraba, sino que además quemaba más de lo habitual incluso para ser verano y eso que era pleno invierno. Una niña, miraba con avidez la granizada de limón fresquita que tenía delante: Era la última bebida que quedaba en todo el bar, Se disponía a tomársela cuando el vaso desapareció de sus manos; la niña llora desconsoladamente. En otra parte del mundo, un pequeño de unos seis años, se dirigía al frigorífico en busca de agua y para su asombro no encontró nada, sin llegar a apurarse el niño miró todos los vasos de la repisa y empezó a juntar las últimas gotas de los vasos en uno solo y consiguió lo suficiente como para mojarse un poco los labios, pero cuando va a saborear el preciado tesoro, éste desaparece inexplicablemente del recipiente. Un hombre se desnudó para refrescarse en un río de agua escasa, en el instante en el que su dedo del pie estaba apunto de rozar la superficie del río, ésta se evaporó al instante y el hombre se sentó en el suelo sin ninguna esperanza. Lloran, el agua había desaparecido y sabían que iban a morir, todos lo sabían, hasta el bebé que ya no podía mamar del pecho de su madre, incluso el niño con mayor nivel de autismo no podía dejar de llorar. Y es que tienen sed y están sucios. Todos lloran y lloran, hasta que agotan las lágrimas y se quedan sin nada. Entonces Gritan de desesperación. Algunos, los que pudieron, se suicidaron. Otros continuaron gritando hasta que se les quebró la voz y después llegó el silencio, el horrible y espantoso silencio. Un niño sonrió y se vistió con un chubasquero y unas botas de agua, era de los que pensaban que la esperanza es lo último que se pierde, coge el paraguas y sale a la calle. Caminaba entonando feliz “Cantando bajo la lluvia” incluso soltaba alguna que otra carcajada divertida mientras bailaba al ritmo de la canción. Pero, de repente, una única lágrima de algún dios decepcionado cayó sobre su rostro, mojándole el pelo, los ojos, la nariz, la mejilla y los labios. Después de aquello se hizo la oscuridad. En alguna parte del desierto un niño y una niña han dejado de caminar, sabían que iban a morir, su único pecado fue haber nacido donde no debían y eso les iba a costar la vida. Necesitaban beber algo o morirían deshidratados. Él y ella eran, desde el punto de vista del destino, los únicos dos humanos que merecían vivir. Ante los ojos de ambos apareció un oasis, los pequeños abrieron y cerraron los ojos varias veces incrédulos; era tan grande y bonito, y tan oportuno, parecía contener toda el agua del mundo y sin embargo… ¿cómo iban a creerse los pobres niños que aquel oasis era real cuando para empezar había aparecido de la nada? Además ya habían tenido varios espejismos parecidos y decidieron seguir sentados ahí mirando el oasis hasta que les llegase la muerte. Y así es como todo se acabó justo donde todo había empezado: En África. O tal vez la niña curiosa y esperanzada, decidió correr hacia el oasis, bebió agua y le llevó un poco como pudo a su amigo incrédulo y ambos crecieron felices y tuvieron una familia sana que siguió creciendo hasta que la humanidad volvió a estar poblada por completo. Y así es como todo terminó, acabó y volvió a empezar justo dónde había terminado, en el corazón de la Tierra, en África. Y esperando está a que los humanos terminen de nuevo con el planeta o con la paciencia de algún dios que pase por aquí casualmente o con el absurdo destino que a veces es justo y otras injusto.
8/2/2008 HOSPITALES Y MATASANOS HOSPITALES Y MATASANOS
¿Qué se puede esperar de patéticos médicos que no tratan a sus pacientes como personas que son? Médicos a los que no les importa realmente qué le vaya a suceder al enfermo mientras sea lejos de ellos. Médicos que envían a los enfermos mayores, a los ancianos, a un hospital privado malísimo como es el Hospital Doctor Pascual de Málaga para que se mueran allí antes de tiempo y mal cuidados. Médicos que quieren deshacerse de las personas como si fueran basura.
Estúpidos médicos que no envían a esos hospitales a sus familiares por muy mal que estos estén porque saben que no les dan el trato debido, que no hay suficientes médicos ni personal para la cantidad de enfermos que tienen. Qué se puede esperar de esas personas malvadas que te chantajean y engañan para que termines diciendo que sí, que manden a tu familiar al peor hospital de Málaga, que te manipulan diciendote que tienes dos opciones nada más, que la enferma se vaya a casa o se vaya al Hospital Doctor Pascual. Que cuando dices que te la llevas a su casa digan que la paciente debe permanecer hospitalizada, que han cambiado de idea, y además repiten nuevamente el proceso otras dos veces, hasta que finalmente sólo dan la opción del Hospital Doctor Pascual obligándote a decir que sí, diciéndote que no tienes más opciones.
¿Por qué tengo que dejar mi vida y la de la gente a la que quiero en manos de estos estúpidos egoístas que ni siquiera son personas? Así que no sólo hablaré mal del Hospital Doctor Pascual, sino que también lo haré del hospital Carlos Haya de Málaga que es donde trabajan los estúpidos matasanos que han intentado engañarnos vilmente.
Y aquí coloco una parte de un artículo escrito por Carmen Flores que es desde hace años la voz de las personas que han sufrido algún tipo de fallo en la asistencia sanitaria. / SUR
Para que veáis lo que digo del Hospital Doctor Pascual
"La situación de Málaga es más o menos igual a la existente en otras provincias. Se ha dado la circunstancia de que en muy pocos días se han producido esos tres hechos. En el caso del joven muerto en Gaucín parece que ha habido un error de diagnóstico. Es algo que se repite con frecuencia. Se da el alta a los pacientes demasiado deprisa y no se les hacen todas las pruebas para descartar patologías graves. Es muy lamentable que teniendo los medios no se realice un diagnóstico exacto y se mande al enfermo a su casa y luego se muera. En cuanto al Hospital Doctor Pascual, donde se llevó a cabo la liposucción que causó el fallecimiento de una mujer y donde un paciente enviado a operarse de catataras por el SAS perdió la visión de un ojo, habría que decirle a la Consejería de Salud que le retirase inmediatamente el concierto que tiene firmado.
¿Por qué considera su asociación que la Consejería Salud debe quitarle el concierto al Hospital Doctor Pascual? Cuando se detecta que en un determinado hospital, al que se mandan enfermos de la sanidad pública para paliar la lista de espera, suceden cosas como estas, la concertación hay que retirarla inmediatamente. ¿Suelen ser positivas las sentencias que emiten los jueces tras denunciar una negligencia médica? El problema es que las resoluciones tardan mucho tiempo. Las más rápidas se emiten en dos años. Cada vez habrá más sentencias favorables, porque las denuncias que presentamos están muy bien argumentadas y avaladas con un informe médico que indica que ha habido una negligencia. Contamos con abogados muy bien preparados en derecho sanitario y disponemos de peritajes muy buenos. Los casos se llevan con más seriedad y por eso se ganan más pleitos." POR Y PARA MI ABUELA
6/17/2008 proyecto en procesoDebo decirte una cosa, es complicada, ya sabes que, bueno, nunca cuento nimiedades y esto no te va a gustar. La verdad es que no hay razón para que me vaya, no grites, déjame explicarme. No, no hay razón, pero me voy, no quiero estar más aquí. Tal vez sea porque me siento muy cómodo en este sitio y eso no va conmigo, lo mio es explorar, descubrir y, en fin, complicarme la vida, hacer de lo fácil algo realmente incomprensible y aquí me es imposible ser así. Pienso, que he perdido mi identidad, apenas me siento seguro en este entorno tan familiar. Creo que me alejo de mi destino, de la razón de mi nacimiento y no puedo faltar a mis principios, no, ni ahora ni nunca. Puedes pegarme si quieres, insultarme, humillarme delante de tus amigos y de nuestra familia, pero ya está bien, para mi esto se acabó. Me voy, eso es lo único que me importa y me hace feliz. Sé que te costará salir adelante solo, pero lo conseguirás, confío en ti. Hace diez años hice un trato y creo que ya lo he cumplido ¿no te parece? Te miro y veo a un joven amable, educado y culto que puede ganarse la vida y conseguir un lugar en esta patética sociedad. Eres el prototipo de hombre útil que busca nuestro mundo y eso es justo lo que yo quería que fueras. Te quiero como hermano y como hijo, pero todo padre debe saber apartarse del nido para dejar que su pequeño vuele lejos y eso es lo que voy a hacer. Siento no haberte hecho mejor persona, pero ya sabes en qué situación nos encontrábamos, comprende que no es justo que termine mi vida aquí, sentado en este sofá viendo cómo acabas tu carrera y saliendo solamente a trabajar en un lugar asqueroso para conseguir que sobrevivas. Comprende que yo también quiero mi futuro y que al contrario que tu no he sido criado para ser un conformista. No, no veas el ser un inconformista como una virtud, no lo es, yo te he hecho un favor, tu vida será tranquila y tal vez tengas tus momentos de felicidad, la mía estará llena de sufrimiento, porque quien busca la verdad no encaja en ninguna parte. A nadie le gusta la verdad y a ti tampoco debe gustarte, creéme. 5/18/2008 Lo incierto de lo ciertoYa te lo dije, pero como siempre preferiste no creerme. No sé qué te hizo ser tan optimista, se supone que tú y yo nos parecemos ¿no? También es cierto eso de que los polos opuestos se atraen, pero no tiene sentido, porque tu a mi no me atraes en absoluto aunque yo a ti sí, y no lo niegues, sé que te gusto sino no me seguirías a todas partes y menos tras haberte rechazado en tantas ocasiones. ¡No, no te vayas! Ya me he acostumbrado a ti, no me lo recuerdes, ya sé que te dije aquello de que tú y yo somos almas condenadas a la soledad permanente, pero he comprendido que podemos estar solos juntos, no me malinterpretes, sabes que yo contigo no comparto nada. Pero a lo que íbamos, ya que estamos conviviendo juntos debes confiar en mí y hacerme algo de caso porque no toleraré a alguien que sólo me provoca disgustos. Te he dicho una y otra vez que ni tú ni yo tenemos amigos, que no los tendremos nunca y necesito que te hagas a la idea ya que al parecer vas a ser mi compañero de soledad. Sin embargo no haces nada más que dejarme en evidencia delante de estas personas a las que se les ha otorgado el poder de ser sociales. Te has acercado, como si fueras alguien en esta sociedad que nos margina y les has dicho “hola” en ese tono infantil. Aun me duelen sus risas en el oído y me dolerán durante mucho tiempo, nosotros no somos como el resto. No es que seamos inferiores a ellos, sino más bien lo contrario; Somos especiales, distintos. No me preguntes por qué, simplemente créeme cuando te digo que no te comprenderán. ¿Cómo osaste llamarme amigo? Sí, no disimules, me señalaste y me presentaste como tal y eso también te lo he advertido en más de una ocasión; Nosotros dos somos compañeros, sólo eso y no pienso estropear lo nuestro poniéndole otro nombre porque eso desvirtuaría nuestra relación por lo que ya te he dicho antes: estamos condenados a no tener amigos, si te considero como tal dejarás de serlo pronto. Y no es nada personal (bueno, tampoco es que me caigas bien, no te confundas) pero hay que ser precavido con el destino, saber cómo funciona y esquivar sus golpes y tú no entiendes de eso, porque eres muy pueril y no lo tomes a mal, pero los optimistas sois así; inocentes, crédulos y confiados. Posees todas las características para sufrir mucho en la vida y por eso te viene bien no abandonarme, no vayas a creer que eres tú el que me hace un favor acompañándome, yo soy el que te está ayudando, protegiéndote de las maldades del mundo. ¿Ya estas llorando nuevamente? No tienes que estar triste debes ser fuerte porque nadie va a consolarte, alza la cabeza, mirando al suelo sólo conseguirás ser un blanco fácil para las puyas de los salvajes que pueblan éste mundo. ¿Acaso no tengo razón? Ya lo has comprobado ¿no? ¿Qué te han dicho cuándo te has presentado? “¡Fuera de aquí, loco!” no me mientas, lo he oído ¿O crees que no estaba atento? Esa gente me repugna, son entes sin cerebro, meros animales que se limitan a ocupar su lugar en la manada, no merecen la pena, así que no te preocupes. Después de todo, tu vida no es tan desgraciada, me tienes a mi ¿no? Eso es un favor que te hago y debes alegrarte por ello así que deja de llorar. Eso está bien, sécate las lágrimas y ahora continuemos caminando, que estás dando un espectáculo. Hay cosas que no se pueden tener y ya está ¿Comprendes? Y no por ello debemos caer en depresión, que tú y yo estemos condenados a…a… ¿Adónde vas! ¡No! ¡No hagas eso! ¡No puedo seguirte hasta ahí! ¡Te hablan! Esa gente te acepta en su grupo, tú también te vas. Supongo que demostré demasiado el afecto que sentía hacia ti a pesar de todo, parece ser que el destino al fin ha comprendido que yo en realidad te quería y ahora nos separa. Es tan extraño este mundo que ni siquiera me permite quedarme contigo, la vida es tan perversa que ya ni puedo conservar un amigo imaginario. En fin, hay que ser fuerte.
Auto-VenganzaOtro día
más sin novedades y regreso a casa, solo, como todas las noches. Es tarde, ni
siquiera la luna está presente, pero no importa. Camino mirando al suelo, como alguien que da
por sentado que la vida ya no puede aportarle
nada bueno, cruzo las calles sin importarme demasiado mi seguridad. Soy
ese tipo de gente a la que si casualmente te encuentras cerca, evitas cambiando
de acera; extraño, maniático, loco… no sé, tal vez sea así, aunque lo mismo
sólo soy un hombre vengativo. Llego a mi casa y entro, preparo la cama y me echo en ella, no necesito pijama, no quiero perder energías en ponérmelo. Como de costumbre no consigo dormir, las pesadillas me acribillan, me hacen recordar una y otra vez aquel día, ese que marcó mi vida. No lloro, ya no, hace mucho que se me secaron los ojos. Estoy triste, el destino es perverso, juega con los seres vivos, nos hace sentir dichosos y frustrados alternativamente, nos arrebata aquello por lo que vivimos, lo hace sólo para reírse de nosotros y yo ya me he cansado de ese juego, he dejado de participar en él. Nací para aquel día y vivo por aquel día, probablemente incluso muera por aquel día. Quiero dejar constancia de que no pienso consentirle a la vida ninguna maldad más. Una ya fue demasiado. No soporto a las personas injustas, menos aun voy a soportar que la vida sea injusta. Contra ella me rebelo sí, sin importarme lo absurdo de mi propósito. En realidad siempre he pensado que nada tiene sentido. En fin, creo que no debo darle el placer al destino de verme sufrir, así que sí, tomo pastillas para dormir y ya nada me incomoda hasta la mañana siguiente. Al despertarme desayuno, en estos momentos procuro mantener mi mente en blanco, es un trabajo complicado, pero con tesón todo se alcanza y con el tiempo lo he conseguido. Tras llenarme el estómago con algo que al menos me mantiene con vida, enciendo el ordenador, escribo un artículo existencial sin importancia y lo envío a la revista de siempre con el acostumbrado pseudónimo: “Veintidós del Diez”. Después, mecánicamente, me preparo un bocadillo sencillo, lo envuelvo y lo guardo en la mochila, junto a una botella de agua, una navaja y el libro “la familia de Pascual Duarte” Sí, es una especie de símbolo, intento descubrir si es justificable un asesinato aunque éste haya sido cometido por accidente. Son las una de la tarde cuando por fin llego a la avenida Velázquez y me siento ahí justo enfrente de la carretera vigilando a todos los coches que pasan por delante de mí, mirando con desprecio a aquellos conductores que se saltan el semáforo y leyendo todas las matrículas con atención. Dicen que un asesino nunca vuelve al lugar del crimen, yo estoy convencido de que no es así. Así que espero, no precisamente paciente, sino con furia. Es el único momento del día en el que siento algo, y dejo paso a la rabia y al odio, pero no al pesar. Llevo haciendo esto diez años y hoy es veintidós del diez, como aquel día, el día que el destino decidió marcar como fin de mi felicidad. Al principio tras el terrible suceso, opté por no salir a la calle, sólo lloraba me lamentaba y sentía ganas de matar o matarme. Era todo tan extraño, aquella mañana, aquella tarde habían sido posiblemente las mejores de mi vida yo sonreía feliz, tan feliz como nunca había estado. Y aquella noche alguien decidió que mi felicidad no debía continuar ¿Qué ser envidioso destrozó mi vida? Tú, tú estabas conmigo, eras mía, y lo sabías, caminábamos juntos, de la mano, como novios que están comenzando a formar su vida, tú acababas de decirme que creías estar embarazada y eso aún nos hizo más felices. Te prometí la luna y dijiste que solo me querías a mí. Aquella noche te estaba acompañando a casa, sería la última noche que viviéramos en hogares distintos, a la mañana siguiente te ayudaría con la mudanza y te trasladarías a mi piso. Me ofrecí a llevarte hasta tu mismísimo portal. Dijiste que no hacía falta, yo no insistí y debí hacerlo. Sabías que madrugaba a la mañana siguiente, lo hiciste por mí y actué de manera egoísta. Cruzabas la carretera y yo te observaba desde el otro extremo, el semáforo en rojo para los coches y aquél estúpido…aquél estúpido no frenó. Te vi, te vi caer al suelo, te vi sangrando y supe que no respirabas. Las personas empezaron a acercarse para ayudar, alguien me gritó que ayudará, que sabían que yo conocía a la chica, me habían visto con ella. Yo sólo lo observaba todo paralizado, creo que vomité, no lo sé. Dejé de mirarla a ella para observar al tío que salía del coche llorando, temblando y que se acercaba a mi novia gritando desesperado, luego memoricé la matrícula. Para entonces la policía ya había llegado, unos agentes se me acercaron preguntándome si conocía a la chica y yo salí corriendo. Nadie volvió a verme, no cogí el teléfono ni a policías ni a los abogados ni a los medios de comunicación. Los familiares de ella vinieron a verme y no abrí. Algunos me odian, consideran que actué mal, otros dicen que enloquecí y otros lamentan mi malestar. Yo paso de las personas y me limito a concentrarme en aquel día, ese en el que lo perdí todo, ese para el que nací. Ni siquiera me molesté en averiguar si ella estaba realmente embarazada. ¿Para qué? Los primeros meses posteriores al suceso iba al lugar del accidente tan solo a la hora que tuvo lugar, más tarde amplié el horario, hasta que se convirtió en la única razón para mantenerme con vida. Espero ver de nuevo ese rostro, y esa matrícula ante mí. Deseo saborear mi venganza. Porque yo sí sé que un asesino siempre regresa al lugar del crimen, lo sé porque yo me he pasado diez años en este lugar, esperando. Llega la noche, lo cierto es que no llevo reloj, tal vez sean ya las diez y diez del veintidós del diez, sería muy romántico que fuera así, porque acabo de ver la matrícula. El semáforo se pone en rojo para los coches y él esta vez sí frena. Se ve que ha aprendido la lección. Yo miro al hombre sonriendo con maldad, él aparta sus ojos de los míos. Piensa que son paranoias suyas, seguro que se siente perseguido, pero esta vez…esta vez está en lo cierto. El semáforo se pone en ámbar y él suelta el embrague en el momento en el que el coche coge algo de velocidad me lanzó a gatas a la carretera y el coche me atropella. Por fin moriré como debía haber muerto hace diez años, por fin cumpliré mi venganza, por fin podré descansar tranquilo. Saco la navaja y termino con mi sufrimiento. 5/5/2008 ODIOSe acabó, esta vez sí que es la definitiva. No voy a continuar con esta farsa que no deja de crecer. Es el fin de todo para mi, porque este mundo es basura y yo no soporto los malos olores. No quiero a nadie, ya no, y esta vez no pienso cambiar. No me dejaré influir por estupidos seres que parezcan buenas personas ni por rostros inocentes y engañosos. Se terminó el pensar en los demás, ha llegado la hora de pensar en mi y sólo en mi, a los demás que los jodan si es necesario. Me da igual. Ya he tenido bastante y voy a regresar con mi amiga soledad, que es la única incapaz de engañar ya que se limita a ser lo que es. No confiaré en nadie, porque eso es debilidad y yo quiero ser el ente más frío de este planeta. Estoy harta, cansada de gente que dice querer a los demás, porque en realidad, sólo se quieren a sí mismos. Viven la vida como si fuese una película y se creen los protagonistas de ésta, pero yo no me creo nada, ya no, es tarde para todos.
3/30/2008 Importante nimiedadMe siento extraña en este mundo incomprensible que no deja de existir. Llevo ya demasiado tiempo en él, el suficiente como para conocer casi completamente a unas diez personas y ni siquiera soy capaz de asumir que dos más dos son cuatro. Todo es tan...curioso y frustrante a la vez que no deja de angustiarme estar aquí. Cada vez que pienso en ello un sinfín de preguntas me asisten y no sé responder a ninguna con absoluta certeza. Y ahora se me plantea un problema muy nimio comparado con la magnitud del mundo y tampoco sé qué hacer. La seguridad te hace poderoso, pero pienso que también te hace mediocre. Y yo prefiero ser ignorante, es un poco menos malo, te asegura lo único que el ser humano puede alcanzar con seguridad en este mundo, lo único que en realidad diferencia al tonto del sabio, aquello que ya en el siglo V a.C. dijo el gran filósofo Sócrates: "Sólo sé que no sé nada"
Y ahora tú, ahí frente a mi, me haces esa pregunta tan sencilla de plantear y frunces el ceño porque tardo en contestar. No lo comprendes, pero tal vez ni siquiera toda una vida sería suficiente para responderte con la verdad, lo cierto es que no sé qué decirte, entiendo lo que quieres, pero no sé si mi respuesta será sincera, no creo ni siquiera que algo tan nimio para el cosmos, que tan solo tiene una gran importancia para ti y para mi, tenga que ser decidido por los dos. Creo que hay algo que estamos haciendo mal. Alguien, tal vez, sabe qué nos corresponde hacer a ti y a mi juntos, ese alguien debería decírnoslo para que nuestras vidas sean perfectas y sin embargo...si existe dicho ente se limita a callar. Agradezco la libertad que nos otorga, pero creo que se mofa de nuesta ineficacia a la hora de acertar en nuestras decisiones.
Y sin embargo aquí estamos tu y yo, mirándonos, tu esperando una respuesta, yo esperando no equivocarme demasiado.
3/20/2008 Oscuridad entre sábanas vacíasTal vez debiera, no sé,
darte un beso, dulce, tierno,
con sabor a miel y canela, una caricia suave,
el roce del viento en tu bello rostro
y sin embargo, cada vez que te siento junto a mí,
dormida, descansando tranquila, sonriente y feliz
en lugar de bondad me invade la furia y soledad.
Silencio, tan sólo yo en la noche y tu descansando,
soñando contenta de tenerme a tu lado.
Egoísmo, ¿Qué es sino vida?.
Fantasmas, demonios que inundan mi mente,
de espinas clavadas, dudas permanentes e incomprensión.
Y tu ahí, sin pesadillas, serena,
ignorando mi tormento, sin protegerme de ellos,
teniendo tan sólo como preocupación; madrugar.
Y silencio, silencio que me envuelve,
me asusta y grita que no soy nada,
¡NADA!
Sólo un hombre con altas ambiciones absurdas.
Soy en la noche existencialismo,
incertidumbre, dolor, lágrimas, miedo,
silencio y tu, mientras tanto,
inconsciente de todo,
tan sólo duermes...
3/11/2008 RealidadDéjame decirte
que a pesar de todo,
lo único que en este mundo importa
no eres precisamente tú.
2/11/2008 Ese día...ESE DÍA...
Pienso,
dado que todo lo que te rodea es drepimente y
sabes que lo que está por llegar es aun peor.
Hoy debería ser ese día para mí.
Sin embargo,
encontra de cualquier consuelo,
la eterna muerte camina a su antojo
repartiendo desdicha y provocando lágrimas,
por ello sé que moriremos cuando todo sea felicidad.
![]() 1/18/2008 JerarquíaSubí las persianas, por primera vez en varios meses me dignaba a dejar penetrar la luz a través de las ventanas. Probablemente aquello era una señal de mejoría, pero sólo probablemente. El día estaba nublado, así que apenas un casi imperceptible rayo de sol se filtró en el interior de la habitación, pero fue suficiente como para hacerme parpadear. Un cosquilleo recorrió mi débil cuerpo; miedo frío y nerviosismo se unían en este caso en mi interior. Es curioso, hasta ahora nunca me había percatado de la importancia que tiene contar con un buen amigo, en estos momentos necesitaba uno. Ni los libros ni la televisión habían contribuido a aplacar mi angustia.
Ella...me había llamado, no una, sino mil veces y habría contestado si no hubiera desconectado el teléfono. Pobre; estaba tan enamorada y era tan inocente y feliz...Ahora estará llorando, habrá madurado y me odiará. Sonrío con tristeza porque ese era el resultado que deseaba y sin embargo estar sin ella me mata. Cualquiera pensaría que me escondo aquí, en mi hogar, sin abrir la puerta, las ventanas ni responder al teléfono porque ya no la quiero y soy un estúpido cobarde que no se atreve a dar la cara, pero no es el caso. Si hubiera intentado decirselo en persona... no habría podido, porque la quiero. No la merezco, lo supe encuanto nos dimos el primer beso. Y simplemente ya había llegado el momento en que no podía soportarlo más, las cosas no estaban bien así y a mi no me gustaban, me hacían sentir muy mal, como si me estuviera aprovechando de su bondad, así que se acabó, más por mí que por ella. Soy egoista lo sé, pero a su lado me siento tan insignificante, tan nimio...que a veces ni siquiera me atrevo a mirarla a los ojos. Siempre me resultó extraño que llamarla "princesa" no fuera un elogio sino una realidad...
Y ahí está, pegando en la puerta nuevamente.
Y a mi sólo me queda confiar en que algún día conseguiré superar esto... 12/30/2007 Instante |
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